El pasado mes de septiembre, durante el certamen de Miss World Spain 2016, la leonesa Lara Fernández Bajo, de 24 años, se alzó con los títulos de Miss Deporte, Miss Simpatía y, el que más ilusión le hizo: Miss Belleza con Propósito, por su proyecto sobre el Síndrome de Treacher Collins. Ella misma nos cuenta cómo vivió aquella noche tan especial:

Mi nombre: Lara Fernández Bajo.

Mi formación: Estudié la carrera de Trabajo Social y acabo de terminar el Máster de Investigación en Ciencias Sociosanitarias. Mi trabajo de fin de master, ‘Entorno familiar y educativo de un niño afectado de Síndrome Treacher Collins: La voz de los protagonistas’, ha sido un estudio de caso sobre el Treacher Collins visto desde dentro, qué es esta enfermedad y lo que supone para el sujeto y la familia vivir con ella. Voy a seguir trabajando en ello para poder publicarlo en algún sitio.

Lara Fernández Bajo

Sobre mi Proyecto para Miss World Spain: El certamen Miss World Spain no es un mero certamen de belleza, busca algo más. Su lema es ‘Belleza con Propósito’, título que he ganado con mi proyecto. Buscan a una chica que no solo sea bella por fuera sino también por dentro, que se involucre en causas sociales, que sea inteligente, que sea sensible y empática con causas sociales, para que sea una embajadora española de este tipo de proyectos. Así pues, una de las pruebas que se nos pedía era la participación en un proyecto social, el que cada una quisiera, con una asociación, fundación o particular. Cuando supe que teníamos que hacer un proyecto así me pareció una oportunidad maravillosa para colaborar con algo que me llenara y sintiera personalmente, y tuve clarísimo que con quien quería colaborar era con la Asociación Nacional Síndrome Treacher Collins (ANSTC).

Desde bien pequeña he tenido claro que si algún día podía aportar algo a una causa de este tipo sería para el Treacher Collins, ya que mi primo lo padece. Así que pedí ayuda a mi tía y mi primo para que colaboraran conmigo, contacté con la ANSTC, para ver si les parecía bien, y me puse manos a la obra. Tenía clara la presentación de mi proyecto, no quería que fuera un vídeo para dar pena, sino todo lo contrario. Es verdad que las personas afectadas padecen muchisimos problemas, dificultades, operaciones… y que es muy duro y doloroso tanto física como emocionalmente. Pero lo que yo quería mostrar es que, aún así, son personas que pueden salir adelante, que son felices, inteligentes, independientes y, sobre todo, preciosos por fuera y por dentro.

Quería colaborar para dar visibilidad a este síndrome, que se conozca, porque desgraciadamente una enfermedad que no se conoce es como si no existiera. Además, tras hablar con mi tía y la presidenta de la asociación decidí también intentar colaborar económicamente para ayudar a las familias con los gastos de traslado y alojamiento cuando tienen que acudir a los hospitales especializados. Mi mayor ilusión para el certamen era ganar este premio.

¿Qué sentí al ganarlo? La noche anterior a la final de Miss World Spain tuvimos una gala benéfica en la que se mostraron los seis proyectos finalistas, entre los que se encontraba el mío. Cuando lo vi me emocioné muchísimo y me eché a llorar. Es indescriptible lo que sentí en ese momento. Lo primero que me vino a la cabeza fue una inmensa ilusión porque, por lo menos 100 personas que estábamos allí presentes, eran 100 personas más que conocían este síndrome. Se notaba que era algo muy importante para mí, mis compañeras lloraban de emoción, el personal del hotel lloraba de emoción… fue precioso.

El día de la gala no me quería hacer ilusiones de que mi proyecto fuera el ganador, porque si no lo era me iba a llevar una desilusión muy grande. En el momento que mostraron el proyecto ganador las candidatas estábamos de espaldas a la pantalla. De repente empecé a oír la música de mi proyecto. Me llevé las manos a la cara y me eché a llorar, mis compañeras me abrazaban y me daban la enhorabuena, todas me decían que merecía mucho ganarlo, que era un proyecto precioso. Me emocioné muchísimo otra vez, pues era una ilusión muy grande que mi vídeo llegara a tantísima gente, y me sentí infinitamente agradecida al jurado por elegirlo como ganador.

¿Y después? La palabra que he repetido más veces en estos últimos días es gracias, gracias una y otra vez, y no me cansaré de seguir dando las gracias. A través de la prensa y, sobre todo, de las redes sociales, se está haciendo muchísima difusión del proyecto.

Cada vez que alguien lo comparte me emociono. Es una sensación increíble. Me siento infinitamente feliz de poder aportar mi granito de arena para que el Síndrome de Treacher Collins se conozca. Además desde la organización siguen dándome apoyo y hablaremos para poder realizar algún tipo de evento benéfico para poder seguir colaborando, así que espero que esto sea solo el principio y que después de esta oportunidad que me han dado las cosas sigan saliendo adelante, que esto no caiga en el olvido. Seguiremos trabajando para ello. Sigo muy agradecida, ilusionada e involucrada.

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