La película consiguió emocionarme desde el comienzo. Por supuesto, ya solo el hecho de ver en una pantalla tu propia historia, esa que siempre fue silenciosa y anónima, es muy emocionante, pero, además de esto, pude verme en el protagonista, identificarme casi por completo con él. Cada una de esas miradas que recibía, cada uno de los comentarios, de las acciones del mundo que le rodeaba me resultaba familiar, y, más que familiar, en ocasiones era una réplica de lo que yo misma he vivido.

Patricia González Ledesma, junto al cartel de la película 'Wonder'Algo que me hizo emocionarme tremendamente fue poder ver en la gran pantalla a mi propia familia, desde el momento del nacimiento hasta las situaciones más cotidianas, cómo cada uno de los miembros se daba forma para engranarse con una vida que no estaba resultando fácil.

La ternura con la que está tratada la historia de August consiguió tocarme el corazón. Si es cierto que la realidad es bastante más dura de lo que se plasma, también es cierto que, precisamente, esa dulzura, ese mimo con el que está trabajada, me hizo sentir reconfortada.

‘Wonder’ es extraordinaria, como el título que lleva. Cargada de ternura, fiel a la realidad en muchos aspectos, aunque  dulcificada, llega al corazón.

Es una película en la que aquellas personas que, de una u otra manera, formen parte de la vida de alguien con una malformación facial se verán reflejadas. Incluso aquellos que únicamente hayan compartido un cruce de miradas también podrán encontrar su hueco en la película.

UN GRAN REGALO

‘Wonder’ ha  llegado como un gran regalo, el regalo de saber que cada día se dan pasos hacia un mundo más amable, el regalo de poder dar una respuesta pública a todas esas miradas que día a día preguntan curiosas, de sentirla como un merecido reconocimiento, como esa ovación que todo el mundo debería recibir alguna vez en su vida.

‘Wonder’ es ese aplauso a cada una de las personas que tienen síndromes de estas características por hacer de su fortaleza algo común en sus vidas, sin darse cuenta siquiera. Es un aplauso para sus familias, formadas por héroes, también silenciosos y anónimos y, en general, para todas esas personas que se atreven a seguir a su corazón y a dejar de lado ciertas exigencias sociales para estar del lado de lo sincero y del amor.

‘Wonder’ es una inyección de esperanza que nos recuerda que absolutamente todos somos extraordinarios y podemos hacer cosas extraordinarias; que, pese a todo, siempre habrá cerca una mano amiga; que, por imposible que parezca, el perdón y la comprensión de las diferentes perspectivas de ver de la vida marcan un punto de encuentro entre todas ellas.

Es una película muy recomendable para todo aquel que quiera acercarse  a la realidad de las personas con malformaciones faciales o para todos aquellos que simplemente  quieran hacer su corazón un poquito más grande.

Selfie de varios miembros jóvenes de la Asociación Nacional Síndrome de Treacher Collins

 

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